Entradas

¿Podemos elegir que sentir?

Para explicar mi perspectiva sobre la libre elección de sentimientos, me atrevo a regresar a los orígenes de la civilización; aquellas épocas donde nada estaba escrito y el ser humano comenzó a construir la compleja gama de sentimientos que hoy, creemos a ciegas que nos pertenecen.
Cuando aún nada estaba dicho, el constructo de sentimientos se fundamentó en una mera exploración de todo cuanto rodeaba al joven humano, ávido de emociones nuevas, curioso y ferviente explorador que pudo edificar los hechos, en base a los sentimientos puros, nacientes de su joven cerebro.
El paso de los milenios consolidó arquetipos tan claros, que civilizaciones enteras, ha repetido, siglo tras siglo, la misma forma de nacer, crecer, reproducirse y morir; desde luego, la repetición constante pudo consolidar también, la misma forma de sentir.
Si bien es cierto que las emociones se experimentan de una forma muy personal, y aparentemente no somos conscientes de ellas, y únicamente brotan, de algún complejo sis…

Tilica y flaca. Cantos de muerte y calaveritas

Con cariño, les escribo una calaverita, que dice así Sentada en su sillita, estaba la calaca, pensando en la tristeza de estar tilica y flaca. Entonces decidió, comer un pan de muerto, para calmar el hambre por andar de puerto en puerto.
La calaquita buena, pudo llenar su panza, con eso se detuvo, un poco tanta andanza....
Vecinos de mi pueblo, querido Tonatico, podremos descansar, en nuestro municipio.
La muerte come pan en lugar de visitarnos, por eso el día de hoy, ya no podrá llevarnos.
Pero no se preocupen, muy pronto la huesuda
Tendrá de nuevo urgencia de llevarnos muy segura.
Entonces la veremos venir a nuestra casa, con la panza vacía y el hacha afilada.
Por eso les invito, disfruten hoy su día, y si llega la calaca, ¡vayan con alegría!
Espero que les guste esta sencilla calavera, quedándome en mi casa, tan solo a la espera,
Que venga la calaca, no me vera llorando, y si me pilla hoy,
¡que me pille bailando!
Por eso les invito, disfruten hoy su día, y si llega la calaca, ¡…

¿Por qué a nadie le molesta?

En el lugar donde vivo, todo mundo parece muy feliz, parecen extasiados con la música, la comida, y las usanzas que a mí me resultan horrorosas: la banda insolente y misógina, el reguetón monótono y la vida que transcurre en la nada: nacemos, crecemos, nos reproducimos y luego morimos para nada, ¿vivir experiencias?, a mi más bien me parece que todos montamos la misma obra absurda y gris, sin contenido alguno, como ésos capítulos ridículos de las novelas que se producen en mi país.
Me molesta la comida que enferma y engorda, me enoja el maltrato a los animales, el abuso a las personas, me encabrona la apatía que todos muestran frente a situaciones que, a mí, me parecen trágicas, no puedo entender cómo, cuándo y dónde dejamos tirada la conexión con lo que nos rodea, me duele todo esto, demasiado, y no puedo hacer nada más que adaptarme, al entorno que parece caminar como estampida al vacío, al consumo y a la nada.
Me molestan los ciclos, los lunes, los fines de semana, el hecho de que ex…

Una pobre persona

Nada parece alterar mi vida, lo que veo a diario es siempre soso, aburrido y predecible. No quiero el trabajo que tengo y sin embargo dependo completamente de el. No quiero a mi marido, tampoco a mis vecinos, y si no fuera en contra de la voluntad de Dios, no estoy segura de saber querer a mis hijos. 
Me siento tan pesada, tan grande y gorda, estoy atrapada en esta telenovela barata en que se ha convertido mi efímera existencia. Transcurriendo en la nada, en la absoluta estática de un televisor análogo, muerto, fundido, solo y obsoleto.  parece inverosímil tanta miseria, y aun me quejo, pesé a mi casa de lujo y mi auto en la puerta. Aun cuando escucho a mi amiga de la infancia hablar de su cáncer terminal y las noticias a diario me restriegan que yo, para nada estoy sufriendo, que soy una blanca de clase media, privilegiada y libre de todo mal, ni un poco me inmuta el firme pensamiento, de ser algo mas que esta caricatura barata. Estoy segura de que dentro, muy dentro, hay un ser maje…

La contaminación transgénica

Imagen
Por: Anita Medina Monsanto es una empresa Fundada en 1901, que originalmente produjo químicos derivados del petróleo. Con el paso de los años el enfoque de la empresa se modificó hasta lo que es ahora, la compañía productora de transgénicos más grande del mundo, que describe como su esencia, el cultivo sustentable que permita erradicar el hambre de 56 mil millones de personas que hoy en día la padecen. http://www.resistenciamodulada.com/contaminacion-transgenica/
¿Qué es un transgénico? De acuerdo a la definición de Bayer, es una semilla genéticamente modificada para auto protegerse de las plagas, crecer más rápido y tener mejores propiedades alimenticias. La manipulación genética, permite a las semillas transgénicas producir sus propios plaguicidas y combatir las plagas, este hecho parece muy bueno, hasta que empiezan a aparecer estudios escondidos que hablan sobre las semillas causantes de enfermedades autoinmunes, cáncer y muchos otros padecimientos. Sin contar los efec…
El respeto a la sexualidad ajena, es la paz.Por Anita Medina El tema de las familias mononucleares ha desatado una serie de reacciones en los distintos grupos que conforman nuestra interesante y florida sociedad. Por un lado, están los defensores de lo que ellos llaman familia tradicional, y por otro están las personas que defienden lo que se ha denominado familia mononuclear, es decir, aquella compuesta por dos personas del mismo sexo. La homofobia ha sido parte de la intolerancia desde hace décadas. Nuestro país padece de una transculturación machista y fálica que daña severamente el bienestar de muchas personas, y desde muchos sentidos. Pero el tema no había repercutido con afán de llevarlo a la calle en una manifestación abierta de desaprobación, hasta que el Presidente Enrique Peña Nieto, abrió la puerta a la legislación a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Si el matrimonio mononuclear se convierte en una unión legalmente reconocida, entonces las pare…

El negocio de la Muerte